Mientras que los distintos procesos del organismo permanezcan dentro de los limites de la normalidad fisiológica, las células del cuerpo humano funcionan de manera eficiente y se mantiene la homeostasis (salud). Sin embargo, cuando uno o varios de los componentes del organismo pierden su capacidad para contribuir a la homeostasis, los procesos orgánicos no funcionan de manera eficiente. Si el desequilibrio de la homeostasis es moderado puede producirse una enfermedad mientras que si es intenso puede dar lugar a la muerte del individuo. La enfermedad es toda alteración en relación al estado de salud de una parte o de la totalidad del organismo, que no funciona de manera normal.
Una enfermedad local es la que afecta a una parte o a un área limitada del organismo. Una enfermedad general o sistémica afecta a la totalidad del organismo o a varias de sus partes, cada enfermedad altera la estructura y función y orgánica de una manera específica. Un paciente puede presentar ciertos síntomas. Los síntomas son alteraciones subjetivas de las funciones orgánicas que no son evidentes para un observador, por ejemplo, el dolor de cabeza o las náuseas. Las observaciones objetivas que el clínico puede observar y medir reciben el nombre de signos, que pueden ser alteraciones anatómicas o funcionales: sudoración, fiebre, erupción, parálisis, etc.






0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada