El corazón, los pulmones, tubo digestivo y otros órganos internos están inervados por un sistema especial de nervios llamado sistema nervioso autónomo, compuesto a su vez de dos partes: el simpático y el parasimpático. Este sistema autónomo consta únicamente de nervios motores y se diferencia del resto del sistema nervioso por diversos caracteres. El cerebro no tiene dominio voluntario sobre ellos o sea no podemos modificar a voluntad el ritmo cardíaco ni alterar la acción de los músculos del estómago e intestinos. Otro carácter importante del sistema nervioso autónomo es que cada víscera y órgano interno reciben una doble inervación: simpática y parasimpática de función antagónica, pues si unos nervios aceleran la actividad de una parte, los otros la deprimen. Así, mientras que el simpático acelera los latidos cardíacos, el parasimpático los reduce; mientras que el simpático contrae las arterias y aumenta la presión arterial, el parasimpatico dilata estos vasos y baja la presión arterial. Mientras que el simpático frena el peristaltismo del tubo digestivo, el parasimpático lo acelera.
28 de agosto: Día de la reincorporción de Tacna a la patria
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28 de agosto: Día de la reincorporción de Tacna a la patria
El 28 de agosto de 1929, luego de 46 años de cautiverio, la heroica ciudad
de Tacna retornó al s...






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